Opinión: La Voz de las Espadas

La Voz de las Espadas es una novela de fantasía muy distinta.

Dígame una cosa, maese Nuevededos, ¿se ha fijado alguna vez lo distinta que es una espada de todas las demás armas? Las hachas, las mazas y todo ese tipo de cosas cuelgan del cinto como seres inanimados […] En cambio, las espadas… las espadas tienen voz.

Bayaz, el Primero de los Magos

La Voz de las Espadas de Joe Abercrombie.

He leído varías cosas sobre esta novela. Muchos le adjudican un exceso de crudeza, algunos comentan que es terriblemente lenta, otras voces claman que no tiene argumento alguno y que solo se sostiene por sus personajes. Por supuesto, también hay quien la alaba como una obra maestra. ¿Qué es La Voz de las Espadas?

La primera novela de la trilogía de La Primera Ley es una obra desconcertante para cualquier persona acostumbrada a la fantasía más tradicional. Aquí no vas a encontrar a un grupo de héroes al uso en una épica misión para salvar el mundo, más bien te toparás con un variopinto grupo de desarrapados, matones y violentos personajes cuyas tramas transcurren separadas durante la mayor parte de la historia, pero que poco a poco se irán entrelazando dejando entrever un tapiz mayor en el fondo.

La Voz de las Espadas tiene trama, claro que la tiene, pero transcurre despacio y en la sombra del resto de tramas, nos llega a través de palabras de guerra que resuenan por las calles, movimientos extraños más allá de las montañas, una situación inestable en el sur. Al principio, todo esto no parece afectar a la vida de nuestros protagonistas que, como si fuese una historia sobre vidas cotidianas, se dedican a hacer su trabajo interrogando a los enemigos del rey, preparándose para un certamen de esgrima o viajando por la espesura en busca de un mago. 

Pero obviamente todos esos elementos están ahí, como hilos en el tapiz, tejiéndose alrededor de los protagonistas para atarlos entre ellos.

La Voz de las Espadas tiene trama y es una buena y sutil, que va creciendo hasta el explosivo final de la novela. Los personajes son carismáticos, están bien trabajados y definidos y no son tus prototípicos héroes. Son personas en un mundo violento, llenas de defectos, con pocas virtudes, pero redimibles todavía, con una oportunidad de ser mejores.

Y eso es el mayor encanto y el mayor punto fuerte que tienen. Algunos no te caerán bien, pero es que no están hechos para caerte bien.

Sobre la crudeza de la novela, creo que se sobredimensiona, he leído grimdark muchísimo más duro y que tiende a deleitarse en la violencia. Joe Abercrombie expone con maestría el horror de un combate armado, pero no se deleita en él. Cuando dos espadas se cruzan, la sangre va a salpicar, ocultarlo no tiene sentido para este autor, pero tampoco esperes largas descripciones sobre las vísceras explotando y los sesos desparramados. Todo tiene su mesura entre estas páginas.

Lee La Voz de las Espadas si quieres leer un tipo de fantasía distinto, lento, sobrio, con buenos personajes, nada de épica, pero sí un poco de drama. No deja de ser una novela introduciría para lo que se intuye una trama mayor que transcurrirá en los dos siguientes libros, yo, no tardaré en cogerlos.

Mi opinión sobre Arcane en formato podcast

Arcane me ha elevado tanto el hype que he tenido que hacer tres capítulos de podcast para hablar sorbe cada uno de los actos.

He visto Arcane, obviamente, no podía perderme una de las mayores series de la fantasía de 2021 y tengo mucho que decir sobre ella. Tanto que lo he hecho en formato podcast.

Aquí tienes mi reseña en tres actos:

Cinco libros y un cómic para leer en Halloween

Algunas de las mejores historias para pasar un Halloween de miedo.

Seguimos celebrando la temporada de las brujas y la cosecha. Esta semana, ni más ni menos, que recomendando seis libros para leer ahora que Halloween está tan cerca. Es hora de ponerse los dientes de vampiro postizos, las manchas de sangre falsa y la sábana por encima, el terror y los monstruos están aquí.

  1. La cosecha de Samhein

¿Existe una mejor época del año para leer esta novela de Cotrina? Obviamente no. Terror, horror y fantasía a partes iguales, esta historia os transportara (junto al resto de sus jóvenes personajes) a la oscura y decadente Rocavarancolia. Absténgase las personas con el corazón delicado, pues esta novela no se corta ni un pelito a la hora de hacernos sufrir.

2. Drácula

Un clásico donde los haya. Fácil de leer por su carácter epistolar, Drácula es una obra indispensable para cualquier amante del terror. La historia que abriría las puertas al resto de historias de vampiros, la fuente original de la que beberían cientos de autores y autoras después. Si todavía no conoces al conde y la suerte del pobre Jhonathan Harker, es hora de ponerse con ella.

3. Uzumaki

Un cómic de Junji Ito, uno de los más aclamados magakas del terror. Su obra es incapaz de dejar indiferente, pues quitando el contenido de sus historias, sus dibujos serán capaces de provocarte pesadillas para varias semanas. Uzumaki es una de sus obras referenciales, perfecta si quieres adentrarte en la perversa mente de este autor.

4. El visitante

Ninguna lista de Halloween estaría completa sin una recomendación del maestro del terror. Recomendar un solo libro de Stephen King para esta fechas es un sacrilegio, pues se debería recomendar casi toda su obra, pero hoy os dejo con “El visitante”, una de sus novelas más recientes (2018) en la que volvió al terror sobrenatural que ha dejado un poco de lado en los últimos tiempos. Personajes carismáticos y una criatura que caza niños, ¿qué más se puede pedir?

5. A tumba abierta

Hay algo en el terror que hace que funcione muy bien en formato de relatos cortos. No se me ocurre otro género que posea tantas recopilaciones como este. Ya que hablaba de King antes, recomendar esta colección de relatos cortos de su hijo me parecía adecuado. Obra reciente llena de terroríficos relatos que te transportarán por completo y te harán pasar un mal rato.

6. Cuentos completos de Poe

Y ya que nos adentramos en los relatos y como última recomendación, ¿pensabas que iba a dejarme fuera al maestro de maestros? Obviamente no. La obra de Poe es de sobra conocida, con relatos tan famosos como “El gato negro” o “El cuervo” dejó claro que su capacidad para retratar las emociones más oscuras es innegable. Cualquiera de sus relatos será un acierto para esta época del año, así que elige uno al azar y disfruta.

Lo bueno y lo malo de Misa de medianoche.

Empezar octubre con una reseña de una serie de terror, es la única forma de hacerlo bien.

Es octubre, para mí el mejor mes del año, la temporada de las brujas, las calabazas y la magia. Una época en la que el velo entre lo sobrenatural y el mundo real se desdibuja. Y como cada maravilloso octubre, las plataformas de streaming empiezan a llenarse de películas de terror.

Si la fantasía es mi género favorito de la literatura, el terror lo es para el cine. Me encanta en todas su vertientes, me encantan las buenas pelis de terror y las malas, llevo disfrutando de ellas toda mi vida y no me canso.

Sé que no suelo hacer reseñas en este blog, prefiero dedicarme a recomendar libros y analizar temas relacionados con el género fantástico, pero ya que tengo la serie reciente y es octubre me ha apetecido saltarme un poco las reglas. También ocurre que esta serie me ha dejado con sentimientos muy encontrados y hacer una comparativa de cosas buenas y malas podría ayudarme a aclarar mis propias ideas sobre ella.

Misa de medianoche, lo último de Mike Flanagan (Hill House y Bly Manor), es una historia sobre la fe, la vida y la muerte con un toque sobrenatural que le da la etiqueta de “terror”, pero que en realidad de miedo tiene muy poco.

Sin más dilación:

LO BUENO

Una villana excelente.

Mike Flanagan sabe escribir personajes convincentes, eso es algo que ha demostrado en sobradas ocasiones, pero esta vez se ha lucido. Samantha Sloyan hace un papel que tienes que ser de hielo para que no te retuerza las entrañas. Capta con precisión milimétrica la soberbia, la falsedad y la hipocresía del fanático religioso de una forma sin igual. La actriz se come la pantalla cada vez que sale y no puedes dejar de odiarla ni un solo minuto.

CrockPot.

Al más puro estilo de Stephen King, Flanagan ha perfilado con precisión la vida de un pequeño pueblo americano. Nos presenta una villa pesquera aislada en una isla, llena de personajes bien definidos y sus relaciones de poder, amor, u odio. El racismo está presente, al igual que la presión de grupo y el fanatismo que se despierta en una comunidad tan pequeña en la que todo el mundo se conoce.

La unión de sus temas con lo sobrenatural.

La cantidad de veces que se retuercen versos de la biblia para hacerlos encajar con el componente sobrenatural de la serie es impresionante, como encajan esos versos con lo que se ve, es más impresionante todavía. No voy a hacer spoilers sobre qué tipo de criatura/fantasma está presente en la serie, pues sería quitar parte de la diversión, pero la unión de los temas de la serie con lo sobrenatural es un trabajo excelente.

-El reparto.

Flanagan ha hecho una dirección de actores impresionante. Todos trabajan de forma excelente, pero algunos, como el cura, sobresalen de forma increíble y solo a través de sus manierismos o su forma de hablar crean personajes de los que quieres saber más.

LO MALO

-Buenos temas, mala forma de plantearlos.

Los temas de la vida, la muerte y la fe están presentes durante toda la serie, pero, Flanagan decidió en algunas partes que la mejor forma de presentar sus ideas, de ofrecernos su punto de vista, era a través de larguísimos monólogos de los personajes que se alargan y se alargan destruyendo por completo el ritmo de una serie ya lenta de por sí. Un buen monólogo puede ensalzar un guión, muchos, seguidos y repetitivos, pueden convertirse rapidamente en pedantería. Uno de las últimas escenas, una que debería estar cargada de emoción, recurre a la repetición de un monólogo anterior que me hizo poner los ojos en blanco y mirar el móvil durante un par de minutos esperando que pasase de una vez.

Las escenas de tensión o “acción”.

Obviamente esta no es una historia en la que haya acción, ni siquiera sustos, es una historia de personajes y su relación con la fe y distintas religiones. No entre esperando tiroteos que eso quede claro, pero en los pocos momentos en los que debería haber habido este tipo de escenas, solo para mejorar la obra, las acciones se vuelven un poco trambólicas, rodadas sin gracia y te da la sensación de que todo el mundo está mirando sin hacer nada, esperando a que pase algo para reaccionar como si de una mala obra de teatro se tratase. Esto se hace notable sobretodo en el último capítulo de la serie. Si Flanagan le hubiese dejado la dirección a un director más competente con la acción quizás hubiésemos tenido el Apocalipsis que prometía el capítulo.

-El ritmo.

No me importa que una película o serie tenga un ritmo lento, en absoluto, pero que de siete horas de metraje, en las tres primeras no pase “nada” se hace bastante duro. La serie tiene un ritmo inexistente, hasta llegando al final tiene momentos excesivamente lentos que cortan por completo la inmersión, esto puede hacer que muchos espectadores ni se planteen seguir después de los dos primeros episodios perdiéndose todo lo que el guión tiene que ofrecer.

Y hasta aquí lo bueno y lo malo de misa de medianoche. Si te soy sincero, todavía no me he aclarado con mis sentimientos sobre esta serie. Sí, es lenta, a veces pretenciosa, y los monólogos me hicieron decir “basta”. Pero también es fascinante, sus personajes están realmente vivos y los actores hacen un trabajo excelente. Te atrapa y no. No es una obra perfecta, pero sí que ha sido una serie que he disfrutado hasta el punto de querer estar aquí hablando sobre ella.

Misa de medianoche tiene algo, pero no es para todo el mundo. Olvídate del terror y los sustos, Netflix tiene que vender una serie sobrenatural en Halloween para que la gente la vea, pero esta serie va de otra cosa.

Cuatro autores españoles de fantasía que deberías leer

Que no se diga que en este país no se escribe buena fantasía.

La fantasía siempre ha tenido un hueco en nuestro país. Tierra de soñadores, poetas y escritores, soñar con otros mundos no es algo ajeno para los españoles. Desde el terror a la ciencia ficción, la literatura y el cine de género en este país siempre ha tenido a sus creadores y devotos. Pero hoy he venido a hablar de fantasía, como hago siempre en este blog. Hoy quiero presentaros a dos autores y dos autoras que se han hecho un nombre más que merecido dentro del género y que podéis leer sin temor a ser decepcionados.

Aranzazu Serrano

Periodista durante quince años reconvertida en escritora de fantasía. Aranzazu es la autora de Neimhaim, una saga de fantasía fuertemente inspirada en la cultura vikinga que no solo ha cosechado premios, si no que su primer libro ha conseguido alcanzar la séptima edición.

Neimhaim es una historia a la que cualquier amante del género debería echarle mano, perfecta tanto para jóvenes como para los lectores más adultos y tiquismiquis, pues Aranzazu ha cuidado a los personajes, la trama y ha hecho un worldbuilding excelente que acompaña a toda la saga.

Si te gusta la serie Vikings y te gusta la fantasía, Neimhaim ya debería estar en tu estantería.

Antonio Cotrina

Cotrina es único en su especie. Autor de alguna de la fantasía más oscura que he tenido el placer de leer, no se anda con remilgos ni siquiera en sus obras calificadas de “juveniles”. No esperéis dragones, elfos y magos en sus historias, es uno de esos autores que se alejan de las convenciones del género y crean sus propios mundos y sus propias historias. Siempre oscuro, siempre retorcido y siempre complejo, en una mezcla perfecta entre fantasía y terror, sus novelas son de un gusto increíble.

Como recomendación para empezar con su obra, recomendaría El ciclo de la luna roja, una trilogía que destila imaginación, crudeza y juventud.

Laura Gallego

La voz de la fantasía juvenil con la que muchos dimos nuestros primeros pasos en el género. Una autora incansable y prolífica que ha publicado libros y sagas sin descanso desde que yo era un mocoso que empezaba a leer. Cada vez que un nuevo libro de Laura Gallego es anunciado, se convierte en todo un evento para los amantes del juvenil. Pocas presentaciones hacen falta para esta autora, de sobra una de las más conocidas de nuestro país.

Su obra es extensa y elegir una de sus historias para conocerla es complicado, pero creo que la trilogía de Guardianes de la Ciudadela es una de sus mejores obras recientes. Entretenida, diferente y con un worldbuilding propio muy interesante.

Javier Negrete

Otro autor español que se aleja de las convenciones del género para contar historias distintas, pero llenas de fantasía. Prolífico y con mucho años en la profesión, Negrete ha acumulado varios premios y una legión de lectores leales que siguen su obra, a pesar incluso de que el género fantástico no sea su principal fuente de lectura.

Para los más clásicos de la fantasía, recomendaría encarecidamente su saga Tramórea que empieza con La Espada de Fuego. Una obra llena de epicidad y un mundo mágico.

Cinco sagas que te gustarán si te gustó Juego de Tronos

Que Canción de hielo y fuego llegue a su fin algún día es ya un meme, pero estas historias sí están acabadas y pueden apartarte de Poniente para pasar un buen rato.

En este punto la llegada de la próxima novela de Martin ya es tan mítica y legendaria como la llegada del anticristo a la Tierra. Muchos son los que teorizan que nunca veremos la historia acabar, muchos los que creen que George morirá antes de terminar su obra, en fin, yo hoy no vengo a teorizar, vengo a darte opciones para quitarte el gusanillo de Poniente.

En esta lista no encontrarás novelas de épica sin escalas, ni complejos sistemas de magia, aquí encontrarás baja fantasía y grimdark, historias de personajes, de complejas intrigas políticas y protagonistas de dudosa moralidad que encandilan. Existen muchos otros autores que han revertido los tópicos de la fantasía épica y han hecho del género algo mucho más oscuro y realista. Estos son algunos de ellos:

1. Trilogía de la primera ley de Joe Abercrombie.

Abercrombie es conocido como Lord Grimdark por algo. Con todo derecho, se ha convertido en unos de los maestros de la fantasía más oscura y retorcida y además es un escritor prolífico que no deja de aumentar su mundo con nuevas trilogías e historias. 

No pun intended.

Con algunos de los personajes más oscuros y a la ves más carismáticos que uno ha tenido el placer de leer, sus complejas intrigas políticas y sus historias de personajes te recordarán a la obra de Martin durante todo el proceso. Como una vez dije a una compañera de Bookstagram, el genio de Abercrombie se demuestra al ser capaz de hacer que un personaje repulsivo como Glokta (que en cualquier otra obra sería un villano), te caiga bien y empatices con él.

La trilogía de la primera ley son los libros por los que yo empezaría a disfrutar de la obra de Abercrombie, preparaos para sumergiros en un pozo oscuro que parece no tener fondo.

2. La compañía negra de Glen Cook

La compañía negra es una de esas sagas que siempre se ven recomendadas, pero que nadie parece haberse leído dentro del género. Durante los diez libros que componen la saga seguimos unas cuatro décadas de la historia de una legendaria banda de mercenarios narrada desde el punto de vista del médico.

Su visión realista de la guerra medieval y su historia centrada en los personajes de la compañía y su intrincado worldbuilding convierten a esta saga en una perfecta elección para cualquiera que haya disfrutado de la obra de Martin. La magia es más prominente que en Canción de Hielo y Fuego, pero la historia se centra más en los personajes que en épicas batallas de magos.

3. Los magos de la pólvora de Brian McClellan

Su primer título, Promesa de Sangre, ha sido traído a España hace poco por Gamon Fantasy. Es una saga que se aleja de la clásica fantasía medieval y nos propone una ambientación más cercana a las guerras Napoleónicas. 

Con grandes batallas, movimientos militares, intrigas políticas y personajes crudos y realistas. La obra de McClellan tiene todos los ingredientes para aquellos que les gusta la fantasía más compleja y centrada en lo militar.

4. Dune de Frank Herbert. 

Es cierto, Dune no es fantasía, es ciencia ficción, pero sus similitudes con la obra de Martin son innegables. Casas que se enfrentan por territorio, un complejo y detallado worldbuilding, intrigas políticas y gusanos de arena en lugar de dragones.

Con el reciente estreno de la película Dune de Villeneuve, es más que recomendable adentrarse en esta saga si te gustó la obra de Martin. Dune es una obra excelente, un clásico atemporal que cambió el género para siempre.

Si puedes dejar de la lado las espadas por un momento y disfrutar de algo de ciencia ficción, esta es tu obra.

5. La trilogía del Vatídico de Robin Hobb

Robin es una autora conocida por su distinto acercamiento a la fantasía. En un género plagado de alta épica, que ahonda en los sistemas de magia y en el que las amenazas son no-muertos dispuestos a asolar la faz entera del mundo, Robin centra sus novelas en personajes y en conflictos a pequeña escala.

Con una prosa bella y trabajada, paciente y detallista, Robin cuenta historias de personajes como pocos autores pueden hacerlo. La trilogía del Vatídico es solo una de sus obras, pero una de las mejores para adentrarse en esta autora. 

Un nuevo podcast sobre literatura fantástica

El huevo de dragón ha eclosionado y ha sido, ¡podcast!

¡Bienvenidos y bienvenidas draconidos amantes de la fantasía!

Hace un año me inicié en el mundo del podcast con Game Masters, un podcast sobre experiencias bizarras y divertidas durante los años que trabajé en el mundo de las escape rooms. Si bien Game Masters goza de buena salud y tiene su audiencia, hace ya tiempo que me rondaba la cabeza hacer otro proyecto en solitario.

Por si no os habíais dado cuenta, amo el género fantástico. Amo los mundos distantes, la magia, la épica, las espadas y, sobretodo, los dragones. Y, también, amo hablar contigo de este género que nos apasiona a ambos, así que ha llegado el momento de extender las alas y volar.

El huevo de dragón ha eclosionado y de él nace Dragones de Tinta, un podcast en el que hablaré de lo que hace a la fantasía un género tan especial. Desde mi experiencia personal, análisis de ciertos temas concretos, tópicos, la fantasía en el cine…todo lo que puedas esperar. 

Este viernes 17 de septiembre a las 19:00 el viaje empieza y no podría hacerlo de otra manera que:

Como recomendar el género al no lector de fantasía

Puedes encontrarlo en Spotify, Ivoox y Apple Podcast.

Cinco novelas de aventuras y fantasía para soñar con otros mundos

La aventura y la fantasía funcionan a la perfección como un dueto. El viaje de los protagonistas a través de tierras inhóspitas siempre tendrá un atractivo embaucador.

La fantasía y la aventura son dos géneros que se dan de la mano y es que, no hay nada como viajar por un mundo lleno de peligros, monstruos y lugares mágicos de la mano de un grupo dispar y entrañable de personajes. La novela de aventuras está completamente ligada a los inicios del géneros fantástico, inspirado por obras como La Odisea o Beowulf.

Son novelas de acción, entretenidas de leer, sin tramas políticas demasiado densas y que buscan el enfrentamiento del héroe contra los peligros del exterior, de un mundo hostil que debe ser superado para conseguir el objetivo final. Suelen ser novelas perfectas para los adolescentes que empiezan a leer fantasía y que otras obras se les harían cansinas o demasiado duras. En mi caso, recuerdo perfectamente pasarme un verano devorando “El legado del drow” como si no hubiese un mañana y disfrutando de las aventuras de Drizzt y su grupo de amigos enfrentándose a todo tipo de criaturas.

El género de aventuras tiene un espacio muy importante dentro de la fantasía y por eso hoy quiero recomendarte 5 novelas o sagas de aventuras fantásticas para que paséis un buen rato.

1. La saga del elfo oscuro de R. A. Salvatore

Una de las sagas más larga del listado. Si quieres aventuras sin fin, dragones, orcos y todo tipo de criaturas sacadas de los bestiarios de Dungeons & Dragons, no busques más. En esta saga seguimos las aventuras del famoso Drizzt Do´Urden, un elfo oscuro que abandona su ciudad natal y las formas de vivir de su gente para hacerse un hueco en la superficie, donde siempre se le mirará con desprecio o suspicacia pues los de su raza no tienen buena fama.

Las aventuras de Drizzt están llenas de acción, objetos mágicos, compañerismo y todo lo que uno podría esperar del género de aventuras. Cada libro no es demasiado largo y la escritura es sencilla. Además, están ambientadas en Faerun, los Reinos Olvidados, una de las ambientaciones más famosas del juego de rol D&D.

2. El Hobbit de Tolkien

Una aventura clásica donde las haya, un libro perfecto para leer en un par de tardes o ratos muertos que te llevará desde la Comarca hasta la Montaña Solitaria. Tiene todos los elementos que una novela de este tipo necesita, un dragón, trolls, enanos y un hobbit que sale de casa para vivir una auténtica aventura.

3. La Dragonlance de Weiss y Hickman

En la misma línea que la saga del elfo oscuro, la Dragonlance es una serie muy extensa de novelas que sigue las distintas aventuras de un grupo conocido como Los Héroes de la Lanza. También escritas dentro de uno de los universos que pertenecerían al juego de rol D&D, Krynn, consiguió ser tan fuerte que la Dragonlance se convirtió en una marca propia. 

La trilogía original, Crónicas de la Dragonlance, son unas novelas perfectas para disfrutar de una aventura clásica, de peleas épicas, de enfrentamientos contra dioses oscuros y de un grupo de personajes que te robará el corazón.

 

4. Codex Alera de Jim Butcher

Esta serie de seis libros de mano del autor de Dresden Files, nos propone una ambientación distinta a la clásica medieval. Alera es un mundo inspirado en el tardío Impero Romano en el que la gente obtiene poderes al vincularse con espíritus elementales. Si buscar una aventura distinta, un protagonista juvenil y un sistema de magia interesante, estas novelas te ayudarán a pasar unas cuantas tardes.

5. La trilogía del Mar Quebrado de Abercrombie 

Abercrombie es el maestro del grimdark así que nadie esperaría encontrarlo en esta lista, pero resulta que tiene una trilogía juvenil en la que mezcla a la perfección la aventura, la fantasía y el tono oscuro que envuelve todas sus historias, dando un tono más duro a la aventura que se presenta ante nuestro personaje.

Una historia coming of age excelente para aquellos que quieran algo un poco más realista y menos mágica, pero que siga siendo sencillo de leer y lleno de viajes.

Las 5 peores portadas de Harry Potter en el extranjero

Cinco portadas que te harán pensar en quién demonios contrató a ese ilustrador.

Las portadas son un arte en sí mismo, una buena portada puede atraer a tus potenciales lectores, una mala puede espantarlos. A día de hoy se diría que todo el mundo sabe esto, pero parece que algunos editores todavía no lo tienen claro.

Con un éxito mundial como ha sido Harry Potter, uno diría que la editorial encargada de llevarlo a tu país haría un buen trabajo, pero no fue el caso de las portadas que os voy a enseñar hoy. Entre aberraciones, entorno de pesadilla, y horrores inenarrables nos movemos hoy:

  1. La versión china de los cuentos de Beddle el Nardo

No sé qué es peor en esta portada, los perros en primer plano con cara de dormidos, el tipo del hacha en el fondo, los árboles pintados por tu primo pequeño en la guardería o el conejo imitando a un meme clásico (aunque reconozco que el conejo es lo mejor de la portada)

2. La versión alemana del Prisionero de Azkaban

No hay mucho que se pueda decir de esta portada que no salte a simple vista, desde el perro que no tiene nada de negro y fiero hasta el Harry Potter Swagerifico en primer plano es todo una obra de arte sin concesiones. También me encantan las plantas a los lados del dibujo, esas no salían en la clase de herbología.

3. La versión china de la cámara secreta.

¿Alguien se ha dado cuenta del parecido del fénix con Moltres? Soy fan. También de Harry montado en el basilisco mientras empuña a Dardo que brilla ante la presencia de orcos. Claramente un homenaje a la obra de Tolkien, esta portada se convierte en una de mis favoritas sin duda alguna.

4. La versión para ratones de la piedra filosofal

Con ese tamaño no sé como ColaGusano consiguió engañar a nadie, otro motivo más para que los gemelos Weasley sospechasen de que algo raro pasaba con la rata de su hermano pequeño. ¿Y Harry llevando un sombrero de ratón? Eso es algo de lo que no hablamos.

5. La versión para narigudos

¿Qué pasaba aquel día en Hogwarts? ¿Son las narices el resultado de un conjuro que ha salido mal? ¿Esta hecho para que gente como yo, con nariz prominente, por fin podamos sentirnos identificados? Podrían ser todas estas cosas, pero lo que está claro es que a alguien no le caen bien los pelirrojos, los colores de Griffindor son los que el ilustrador diga y esas ¿bufandas? están sacadas de los mismísimos mitos de Cthulhu. Un horror de diez.

El síndrome de la segunda parte

Las segundas partes nunca fueron buenas.

Segundas partes nunca fueron buenas. Un precioso refrán español que ejemplifica perfectamente de lo que os quiero hablar hoy. El síndrome de la segunda parte y el complejo de trilogía. 

Deberíamos empezar haciéndonos una pregunta, ¿por qué existen tantísimas trilogías en la fantasía? ¿Por qué este género es un género que no se lleva bien con los libros autoconclusivos?

Son varios factores los que hay que tener en cuenta para resolver estas incógnitas.

El primero es el autor. En la fantasía, muy distinta a otros géneros, se suele requerir de una construcción de mundo. Se crea todo un entramado de países, religiones, lugares, políticas, sistemas de magia… que, normalmente, suele ser muy difícil de plasmar en un solo libro. Los autores no crean ese mundo para dejarlo a medias, quieren hablarte de él, de lo que han creado, de su bebé y, eso, requiere muchas páginas. 

Por otro lado tenemos el ejemplo de Tolkien. Parece que para que una historia de fantasía sea historia de fantasía tiene que tener tres libros (o más), pero mínimo tres. La trilogía está arraigada en las bases del género y también, de forma subconsciente, en los lectores y escritores.

Luego está el punto de vista comercial. Las editoriales saben que las trilogías venden más que los autoconclusivos. Los lectores se enamoran de los personajes y quieren que sus aventuras continúen, por eso existen sagas infinitas que se estiran como un chicle. Es un poco el complejo Marvel, queremos seguir las historias de nuestros super héroes favoritos, muchas veces incluso aunque la calidad de estas historias empiece a palidecer.

Además, tres parece ser el número ideal para contar historias. Dos es demasiado poco, cuatro ya puede ser mucho, tres es perfecto. La trinidad de una historia, las tres parten fundamentales:

La presentación, el nudo y el desenlace. Las tres partes están arraigadas, como la hiedra a una pared agrietada, a la forma en la que contamos y entendemos las historias.

Entonces, ¿qué es el síndrome de la segunda parte? Las trilogías, que se planifican de igual modo que cualquier historia y cualquier novela, toman la siguiente forma:

Presentación-Nudo-Desenlace.

Aunque dentro de sus páginas también se encuentran estos tres factores, es cierto que el conflicto a gran escala del que tratan funciona así durante las tres novelas que componen la historia. Es decir, el primer libro se usa para presentar a los personajes, sus conflictos principales y el mundo que los rodea.

El segundo para acrecentar el nudo, resolver algunas cuestiones, pero dejar el conflicto principal en un in crescedo

La tercera parte resolverá el conflicto principal llevándonos a un satisfactorio (o no) desenlace.

Debido a esta estructura, muchas segundas partes no son buenas, o, por no ser tan duro, no son tan buenas como la primera o la última parte. ¿Por qué? Porque en la primera nos fascinamos con el mundo nuevo en el que entramos y las historias de origen o presentación siempre gustan.

Durante el tercero vivimos la resolución de todo lo que se nos ha prometido desde el primer libro por lo que, si estamos metido sen la historia, vibraremos con cada página.

Pero durante la segunda novelaveremos como las piezas se mueven y se posicionan sin que el conflicto principal avance demasiado o estalle hasta las últimas páginas de esta. Ese, amigos, es el síndrome de la segunda parte. Historias que no pueden avanzar el drama principal demasiado, que tienen que inventarse artificios para alargar la trama, que tienen que hacer malabares para mantener al lector durante sus religiosas 500-700 páginas sin que nada realmente importante ocurra. La segundas partes son un desvío, un desvío que puede estar muy bien llevado y ser apasionante, sí, pero que también se puede volver largo y tedioso.

He leído decenas de trilogías en mi vida y, estoy seguro, de que la mayoría de las páginas de las segundas partes sobraban. En algunos casos una bilogía habría sido más adecuada, en otros acortar el segundo libro habría bastado y, en casos muy raros, la segunda novela está tan bien hilada y es tan necesaria para la historia que toda la trilogía funciona a la perfección, como un mecanismo perfectamente engrasado, pero estos casos son pocos.

En conclusión, este género es un género de trilogías, pero hay que tener cuidado con añadir algo innecesario a una historia que podría funcionar mejor de otra manera. El síndrome de la segunda parte puede desanimar a un lector a seguir con la historia.

Y tú, ¿has leído segundas partes que te han resultado soporíferas?